Este cuestionario es un espejo de tu carácter. Cada midá es un punto de equilibrio entre dos extremos: un exceso y un defecto. Ni pasarse ni quedarse corto — la virtud vive en el medio, y a ese medio se lo trabaja toda la vida.
Las dos caras
Una misma midá se puede torcer para dos lados. La generosidad, por ejemplo, se cae en la avaricia (dar de menos) pero también en el derroche (dar de más, sin cuidar lo propio). Por eso este test no te pone una nota: te muestra hacia qué lado te inclinas en cada midá.
Cómo se lee
Abre cada midá, mira sus dos extremos y su punto de equilibrio, e indica cada cuánto te reconoces en cada conducta (Nunca · Casi nunca · A veces · Casi siempre · Siempre). El test pondera cada lado por separado y te devuelve un medidor:
- más peso hacia el exceso → tiendes un poco a pasarte
- más peso hacia el defecto → tiendes un poco a quedarte corto
- parejo en los dos lados → te mueves entre ambos según el momento
No hay respuestas correctas ni notas: es un espejo, no un juicio. La sinceridad es lo único que lo hace útil.
Guarda tu cuaderno y vuelve a este cuestionario con el tiempo: año a año vas a ver tu propia evolución.
Lo que respondes es tuyo: se guarda solo en este navegador, nada se envía a ningún servidor.
Resultado — mis midot del año
Todas en un mismo eje, ordenadas por desequilibrio: arriba, las que más te corren del centro. Toca hasta 3 para trabajar este año. (0/3)
Lo que veo
Un registro para tu cuaderno: qué te mostró este espejo y qué quieres trabajar este año.
Elige las que piden trabajo, no las que ya brillan: serán tu foco del año, y cada mes el cuaderno te sugerirá reforzar una. Más adelante, sobre esas midot, haremos un test más a fondo.
